Tribuna Campeche

Diario Independiente

Por la unidad

Como pocas veces se ha visto en la historia de nuestro Estado...

La palabra “unidad”, tal y como demostramos el pasado miércoles 1 de Febrero, se refiere a la concordia y solidaridad expresada por un grupo de personas, que en este caso superó la cifra de 20 mil, para exigir y lograr un bien común.

Como pocas veces se ha visto en la historia de nuestro Estado, caminamos juntos y con firmeza para demostrar que ante los insultos y amenazas recibidas por el presidente de los Estados Unidos, Donald. J. Trump, prevalecemos unidos más que nunca.

En un hecho sin precedentes en el Estado, miles de campechanos, acompañados de algunos visitantes nacionales y turistas extranjeros, decidimos marchar por las calles del Centro Histórico —partiendo del Parque IV Centenario hasta la Plaza de la República— vestidos de blanco, en “silencio” y con la frente en alto, orgullosos de ser mexicanos.

Quien convocó inicialmente fue el gobernador Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, pero recalcando que no se trataba de un asunto político, sino de dignidad nacional, por lo que la invitación fue bien recibida por todos los sectores, religiones, partidos, agrupaciones y asociaciones, con el resultado ya conocido por todos.

Con suerte nuestra marcha será replicada en todo el país, hasta que el soberbio presidente norteamericano cancele la construcción de su muro, elimine las nuevas restricciones de visado, dé continuidad al Tratado de Libre Comercio (TLC) y que se disculpe con los mexicanos por llamarnos asesinos, rateros, traficantes de drogas, huevones y cuanto adjetivo ha expresado.

La idea, que funcionó muy bien, era demostrar que cuando hay voluntad y unimos fuerzas, los mexicanos, en este caso los campechanos, podemos exigir el respeto que merecemos.

Desafortunadamente los líderes de un par de partidos políticos, concretamente Movimiento Ciudadano (MOCI) y Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Pedro Estrada Córdoba y Manuel Zavala Salazar respectivamente, en su afán de ser oposición hasta en lo que se refiere a unidad nacional, rechazaron la invitación y descalificaron la marcha argumentando que se trataba de un ardid político.

Lo curioso es que al final fueron ellos quienes politizaron la convocatoria, pues los únicos que refirieron siglas y colores partidistas, y recriminaron a los demás partidos y hasta a los participantes por su solidaridad nacional, fueron Estrada y Zavala. Si bien tuvieron la oportunidad de acercarse más adeptos, es una realidad que cada día los pierden por ese tipo de actitudes.

A diferencia de Trump, quienes participamos en la Marcha por la Unidad no gritamos improperios, no lanzamos amenazas ni descalificaciones; algunos si acaso a través de pancartas expusieron su oposición a los abusos del magnate investido como presidente, sin ir más lejos. De eso se trataba, de unirnos y marchar, no de gritar y provocar saqueos. Marcamos una diferencia totalmente positiva.

Los campechanos coincidimos en algo: La marcha nos unió y demostró que ante la convocatoria sin restricciones, cuando se tiene un fin común y se exige un derecho de manera civilizada, las cosas salen bien. Fuimos referencia nacional precisamente por no lanzar descalificaciones.

Este debe ser solo el inicio de un enorme movimiento. Los mexicanos deben replicar nuestra marcha en el mismo tenor, con civilidad y campechanidad. Los comentarios políticos y sociales de todos los países del mundo están a favor de México y en contra de Trump. Eso lo debemos capitalizar si en verdad deseamos lograr ese bien común.

La presión del mundo, en solidaridad con México, está sobre Donald Trump. La razón está de nuestro lado. Habrá que preguntar a esos eternos inconformes de todo si no se unieron al llamado porque les ganaron la idea, o porque no tienen la capacidad de trabajar en conjunto a favor de la sociedad. Precisamente por eso nunca han ganado una elección.

 

Twitter: @sansopelochas

Jorge Gustavo Sansores Jarero