Tribuna Campeche

Diario Independiente

¿Profesor o maestro?

De acuerdo con definiciones diversas...

De acuerdo con definiciones diversas, profesor es la persona titulada en la carrera magisterial que imparte una o varias asignaturas a uno a varios alumnos, de cuya buena enseñanza se hace responsable; en tanto que un maestro, es la persona que sin tener título de profesor transmite conocimientos basados en experiencias y en aprendizajes personales, y que hace responsables a sus alumnos de su propio crecimiento escolar.

A los profesores les enseñan a enseñar mediante técnicas idóneas de impartición de la educación, en tanto que los maestros tienen que obligarse a aprender pedagogía para suplir lo que el profesor aprende en las escuelas normales. Un profesor puede efectuar cualquiera de las técnicas que utiliza un maestro, pero un maestro —salvo honrosas excepciones— tal vez nunca será profesor.

Después de 16 años de estudios con 15 profesores y 36 maestros, opino que son mejores los profesores y los maestros que con la aplicación de los óptimos  métodos pedagógicos, se vuelven líderes que deben inspirar credibilidad y tener pasión no solo por los temas que abordan, sino por la noble tarea de enseñar.

Desafortunadamente no son demasiados los que son así, y por eso para mí son inolvidables los profesores José María Chablé Chin, en primaria, y Manuel Hernández Brito, en secundaria; del primero aprendí reglas gramaticales que aún me sé y del segundo aprendí a amar a nuestro México. De preparatoria y de profesional recuerdo a los maestros ingenieros, Vianney Vergara, del que adquirí el gusto por las matemáticas; a Eleazar Díaz Gutiérrez, que me enseñó lo que son las telecomunicaciones; y a Jorge Díaz Serrano, que me transmitió sus conocimientos de electrónica.

En el círculo más cercano de mi familia hay 17 entre profesores y maestros, y yo mismo acumulé 12 años como maestro en tres entidades, de tal manera que mi liga con el magisterio es muy sólida. A mí me dicen de muy diversas maneras: doctor, licenciado, ingeniero, maestro, Fernando, Fernán, don Fernando y FAC, y no soy licenciado ni doctor pero aseguro, sin duda, de que me siento más a gusto cuando me dicen maestro. Me honran así.

Por todo lo anterior felicito muy cordialmente y con respeto a todos los profesores y maestros en el 15 de mayo, festejo de un día del año, por su encomiable labor de todos los días en la formación de buenos ciudadanos.

Fernando Almeyda Cobos