Inicio»Opinión»No te contamines

No te contamines

0
Compartidos
Google+

A todos nos ha tocado pasar por momentos difíciles, debido a la apatía, a la burocracia y a la indiferencia de los encargados públicos que tienen como obligación atendernos.

Hace unas semanas pasé  por estos duros momentos en mi sucursal bancaria, que cometió demasiadas equivocaciones con una tarjeta que intentaron   clonarme. ¡Sí, ya sé que necesito una limpia profunda!

Lo que me encabrita eran las vueltas constantes que  tenía que dar al banco por la indolencia de sus servidores, y tragarme toda la mier… que estos menesteres requieren.

En una de tantas vueltas estacioné mi carro en una casa que no tenía señal de no estacionar, ni franja amarilla, ni ninguna mad… que no te permite estacionarte, de lo poco que tenemos del equipamiento urbano, como son las banquetas, calles  parques, y demás que pertenecen al Ayuntamiento.

Salí del dichoso banco y la bilis ya había hecho metástasis por todo el cuerpo, por lo que sólo me quedaba volver el estómago, así que regresé a mi carro. Al intentar subirme me recibe desde su casa una horrible mujer con una serie de improperios, desde los más comunes hasta los recordatorios a mi santa madre, por el sólo hecho de obstaculizar su paisaje. Incrédula volteé a ver el paisaje dichoso, y me encontré con una calle de concreto hirviendo a las dos de la tarde.

Mientras trataba de digerir el incidente, la mujer contraatacó gritando que ya había tomado fotos de mi carro y qué  fuera a chin… a mi madre. Entonces fue que salió de mi ronco pecho toda la bilirrubina acumulada y me arranqué con algunas respuestas del mismo calibre.

La mujer al ver mi reacción, empezó a darse golpes en su hueca cabeza sobre un adorno, y para finalizar, ya puesta de jarros, puse en acción mi histrionismo y la fulminé con la mejor de mis miradas, y le dije en tono lastimero: “Además de fea y grosera, también loca”.

Subí a mi coche dejando atrás un recordatorio a mi madre que ninguna culpa tuvo, y manejando me fui pensando cómo una falta de atención e irresponsabilidad trae consigo coraje, impotencia, y que tal vez esa mujer traía también otro problema similar.

¿Cuánta gente encontramos en nuestro camino que nos crea obstáculos, y vamos acumulando furia que buscamos en quien descargar, y así sucesivamente?

La sociedad moderna es extremadamente compleja. Todas las malas actitudes a largo plazo están destinadas al fracaso. La arrogancia, indolencia y autoritarismo, son catastróficas para todos. Espero no dejarme llevar de nuevo por el alud de odio que nos contagia la vida moderna.

Rosa María Lara Aguirre

Noticia anterior

Psicólogos en caso de la Escuela “Pacheco”

Siguiente noticia

Prevén lluvias fuertes por ‘norte’