Tribuna Campeche

Diario Independiente

Del amor al odio… y la basura

Da click para más información

Bien dicen que del odio al amor sólo hay un paso, pero a la inversa también lo hay y en algún momento esta metamorfosis o transformación podría estar acompañada de acciones de protesta, groserías, insultos e incluso recordatorios maternales.

Esto viene a colación por situaciones que involucran a más de una autoridad municipal que como candidatos cultivaron y cosecharon adhesión, empatía y respaldo, pero como gobernantes o encargados de llevar las riendas de sus municipios han propiciado la mudanza de estos sentimientos para albergar muestras de discrepancia, rechazo y hartazgo.

Un ejemplo es el presidente municipal de Calkiní, José Emiliano Canul Aké, inicialmente cobijado por las siglas de Morena pero hoy independiente por divergencias, se dice que económicas y políticas, con el dirigente estatal Manuel Zavala Salazar.

En su proselitismo ganó adeptos con su discurso crítico a la entonces clase gobernante y con su promesa de cambio… y vaya que lo hizo, porque ya instalado en el poder olvidó su palabra empeñada, dividió o rompió en vez de sumar con los regidores y por sus continuas ausencias del municipio ahora es identificado por el grueso de los habitantes de la Atenas del Camino Real como el alcalde viajero.

En pocas palabras, su gobierno ha decepcionado, y es tal el encono en su contra que durante un evento carnavalero realizado en el campo deportivo “Roque Sánchez” el público le dedicó a voz en cuello recordatorios maternales y chiflidos, y de paso al Comité Organizador, por desacuerdo con la limitación de tiempo para las comparsas. Pues sí que hasta propició el cambio de ambiente en este tipo de festivales.

Son tantas las quejas y señalamientos de corrupción en su contra, que ni siquiera se atrevió a declarar cuando su homólogo paliceño P.J.A.C. —hoy flamante huésped del penal de San Francisco Kobén—, fue detenido por policías de la Fiscalía General del Estado de Campeche (Fgecam) por su probable responsabilidad en el delito de peculado por un millón 310 mil 977 pesos del Fondo de Infraestructura Social Municipal (FISM), que debieron ser canalizados a la construcción de baños.

Al ser abordado y escuchar la pregunta de ¿qué opina de la detención del alcalde de Palizada?, se le congeló la sonrisa, entornó los ojos y al tiempo que huía a paso veloz alcanzó a decir: “Me están esperando. Luego, luego”. ¿Miedo, terror o pánico? ¿A qué?

Otro punto de muestra de hartazgo ciudadano es Ciudad del Carmen, donde el riesgo de salud pública ocasionado por la falta de recolecta de basura desencadenó una serie de quejas contra el alcalde panista Pablo Gutiérrez Lazarus, que tras recibir duras críticas pidió y logró que Promotora Ambiental de la Laguna, S.A. de C.V. (PASA) lleve a juicio la exigencia de pago de 47 millones de pesos. Como ven, primero lo económico, luego lo social.

El empecinamiento de este munícipe a no pagar y tratar infructuosamente de dotar el servicio con volquetes rentados y vehículos oficiales, tuvo como consecuencia el amontonamiento de bolsas de basura en calles, avenidas, banquetas y uno que otro lote baldío, y los olores pútridos o nauseabundos y nubes de moscos obligaron a vecinos a llevarle a su casa los desechos, para que vea y respire lo que ellos tenían que soportar por culpa suya. ¿Para eso pagan impuestos? Desde luego que no. Y encima hay persecución fiscal contra los empresarios.

Y siguiendo con la basura, me refiero al tema, el munícipe hecelchakanense Modesto Arcángel Pech Uitz no canta mal las rancheras, pues en los últimos días ordenó sólo recolectar desperdicios en el centro, con lo cual dejó sin servicio a los habitantes de colonias.

Las voces de inconformidad han comenzado a surgir contra esta nueva “política social” del expriísta con sueño guajiro de reelección. La ciudadanía ya no está dispuesta a tolerarle ninguna ofensa más o decisión que atente contra su integridad y salud, y sabe que la protesta es efectiva para meterlo en cintura, como hicieron los burócratas. Modesto Arcángel tiene la última palabra.

Este mes del amor y la amistad no ha sido reconfortante para estos personajes políticos, y con los tiempos electorales a la vuelta de la esquina saben que influirán en los resultados de los próximos comicios. Sabrán cuánto los quiere la ciudadanía y de los vuelcos del corazón… Y no deben olvidar que la Auditoría Superior del Estado de Campeche (Asecam) alista su guillotina para castigar anomalías.

Rafael G. Morales