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«Horizontes»: Por Tere Mora Guillén

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Como cascada de agua helada nos ha caído la noticia de que en tan sólo cinco semanas han arribado a Tapachula, Chiapas, 11 mil 900 migrantes africanos, en su mayoría procedentes del Congo, que despavoridos huyen de conflictos bélicos y de la pobreza, pretenden llegar a los Estados Unidos en busca de asilo político. Así lo ha dado a conocer Jordán de Jesús Alegría Orantes, delegado federal del Instituto Nacional de Migración en dicha entidad. “Tenemos un flujo migratorio que hemos visto en los últimos tres años de manera regular; pero en agosto pasado, a partir del día 22, empezamos a tener los incrementos muy considerables de extracontinentales y hasta el 25 de septiembre tenemos un total de 11 mil 900 registros de extranjeros.

El problema principal que enfrentan los nativos de África al llegar a nuestro México es el lenguaje, algunos hablan inglés o francés y sus lenguas que son siete u ocho, una comunidad difícil de entender; llegan a tierra ajena, literalmente con una mano atrás y otra adelante, los africanos se suman a los indocumentados que pretenden llegar a los Estados Unidos de manera ilegal.

El colmo es que la madrugada del pasado sábado, ha iniciado una caravana masiva de migrantes, la mayoría procedentes de El Salvador, Guatemala, Cuba, Haití, República democrática del Congo, Angola, y Camerún, avanzan desde Tapachula rumbo a la Ciudad de México, donde exigirán hablar con el presidente Andrés Manuel López Obrador para que les ayude a salir del limbo legal en que se encuentran. Durante el trayecto han sido custodiados por las fuerzas de seguridad mexicanas, todos ellos pretenden llegar a la frontera con el país vecino.

Lo cierto es que siendo humanitarios nos da pena su situación, más la verdad es que ya somos muchos en este nuestro México, como nunca antes hay problemas de toda índole, y no nos damos abasto para ayudar a nuestros compatriotas en situación de pobreza extrema, no hay empleos, los que hay están mal pagados, el poder adquisitivo de los mexicanos se ha reducido, el gobierno ha dejado de brindar ayuda a jóvenes universitarios, cada día la inseguridad crece, el sistema de salud enfrenta grave crisis, en fin, y si a lo anterior le añadimos que a principios de junio pasado, Estados Unidos y México llegaron a un acuerdo migratorio, que evitó que se impusieran aranceles a todos los productos de procedencia mexicana; nuestro país entonces envió a la frontera norte y sur a la Guardia Nacional, lo que ha ocasionado una reducción del 58.7 por ciento del flujo migratorio. La pregunta ahora es ¿Qué va a pasar? estamos a punto de la asfixia y en la antesala de convertirnos en una Venezuela, donde prevalece la ingobernabilidad, la dictadura, ¿a dónde tendremos que huir los mexicanos  en un futuro próximo?

Por lo pronto la titular de la Secretaría de Gobernación,Olga Sánchez Cordero, informó que se enviaron refuerzos de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados(Comar), que estarán al pendiente de la caravana de migrantesque salió en la madrugada de Tapachula, Chiapas; hacia Tijuana, Baja California, y dijo «Vamos a darles su identidad, su registro, vamos a asegurarnos de que estas personas tengan la prestación de todos los servicios; vamos a tratar de que se incorporen a todos nuestros programas de bienestar, y procurar que ellos tengan la posibilidad de integrarse». A duras penas, digo yo vamos sobreviviendo los mexicanos, no hay suficiencia en los servicios de salud, el dinero no alcanza, y lo que menos tenemos es bienestar. Problema que se soslaya estalla, y haber hasta cuándo habremos de resistir… Al tiempo.

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