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Jorge Gustavo Sansores Jarero

 

Ahora a título personal

Sin duda la política está relacionada con la geometría, o al menos convergen en un término bastante utilizado por los políticos, como es la tangente. Coloquialmente, irse por la tangente es desviarse del tema principal para abordar otros, y es algo que los políticos “profesionales” creen que utilizan hábilmente.

 

En el año 2014 se estrenó en México la película La dictadura perfecta, cuyo guion —por cierto, muy bien elaborado— hace referencia a “la caja china”, que no es algo nuevo y cuyos orígenes más reconocidos provienen de la literatura, pues consiste en meter historias secundarias dentro de la principal. Pero a diferencia del origen del término, en política lo hacen para desviar los temas, y no para hacer más interesante el hecho.

Cortina de humo, caja china, irse por la tangente, como sea, estas estrategias son aberrantes, insultantes, desafortunadas y falaces. Su finalidad es mantener ocupada la mente de los ciudadanos en cosas fútiles, mientras los políticos buscan la forma de seguir con lo que ya tienen en mente, y que generalmente de nada le sirve al pueblo, como lo vertido en cada show de los martes.

A nivel nacional, desde hace muchos años, utilizar estos recursos ha sido constante. Sin embargo en Campeche, y lo digo con certeza, pocas veces hubo tanto desvío de atención para evitarle cuestionamientos a las autoridades. Nunca como hoy hubo un circo —tan mal producido— oficial para entretener y no cumplir. Un show que ni los mismos protagonistas se creen, y del cual el pueblo se ha cansado.

Si acaso el secretario general de Gobierno, Aníbal Ostoa Ortega, defiende, aplaude y recomienda el espectáculo digital —ahora privado— de la Gobernadora, incluso presumió que tiene más audiencia que “La mañanera” del presidente Andrés Manuel López Obrador, y hasta justificó que los 11 mil 862 pesos que cada martes gastan por tales actos “les salen muy baratos a los campechanos”, en franca burla tanto al Presidente, como a los que menos tienen.

En el espacio digital, antes oficial y ahora supuestamente personal que utiliza la Gobernadora Layda Elena Sansores San Román, además de los audios del “brother” Alejandro Moreno Cárdenas y de los constantes señalamientos en contra de los medios de información, comunicadores, periodistas, opinadores locales y líderes de opinión nacionales, esta vez también incluyeron —en el guion— ataques en contra de la alcaldesa Biby Karen Rabelo de la Torre.

El domingo pasado expresé que la presidenta municipal le hace mucha sombra a la mandataria estatal, y hoy lo confirmo. Lo hago, pues veo que la campaña hacia Rabelo de la Torre tiene la finalidad de desprestigiarla, tal vez porque desde el cuarto piso no hay estrategias para mejorar nuestro Estado, pero de una u otra forma el circo, maroma y teatro les ha funcionado. Al menos y gracias a “Alito” y sus audios, ya hay más gente interesada en el show, que es lo único que le faltó aclarar a Ostoa Ortega.

Entre audios, críticas y canciones, la mandataria Sansores San Román aseguró, ahora desde su residencia ubicada en Santa Ana, que la administración municipal a cargo de Eliseo Fernández Montufar entregó contratos por 64 millones de pesos a empresas inexistentes, y que la alcaldesa Biby Rabelo los mantiene y es cómplice del exalcalde, pero al parecer esa información se la entregaron a la mandataria estatal sin verificarla, y como cada martes la vulneraron.

La presidenta municipal dio la cara, presentó al dueño de la empresa que el Ayuntamiento de Campeche contrató el trienio anterior, enseñó los documentos que avalan la existencia de la empresa, mostró los convenios entre la Comuna y el empresario, y acto seguido, supongo que como un acto de buena voluntad, Rabelo de la Torre simple y sencillamente exigió a la Gobernadora que le ofrezca una disculpa pública por sus acusaciones, que hasta el momento no ha sido cumplida.

Como es costumbre de los asesores, que dicen que no existen pero que sí los tiene el llamado “Gobierno de Todos”, una vez más le llevaron chismes a Layda Sansores, ella escuchó con atención a sus cercanos informantes, y entonces emprendió la crítica. Por enésima ocasión esa gente en la que confía la mandataria la dejó mal y ahora fue peor, pues la enfrentaron contra otra mujer, en otro nivel de gobierno, cuando todo indicaba que su relación sería diferente.

Y de nuevo la alcaldesa Biby Karen Rabelo, que no se anda con medias tintas ni se deja intimidar, además de tener la razón con documentos de probanza y con el propio empresario a su costado, salió a dar la cara y a exigir, de una u otra forma, un poquito de seriedad a la hora de emitir comentarios en el show digital de los martes.

Sin embargo, es menester aclarar que ese espacio de Sansores San Román ya es a título personal, por lo que las acusaciones vertidas los martes deben tomarse de esa forma, aunque del otro lado no haya ningún asunto de tal índole contra ella. En torno a la disculpa que pide la alcaldesa a la mandataria estatal, si es que esta última aceptara ofrecerlas, ¿se disculpará como Gobernadora o como ciudadana? ¿Y cuándo lo hará con los campechanos que siguen a la espera de resultados?