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Le quitan su casa tras 27 años de habitarla

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En medio de un zipizape, vecinos y familiares de Martha Balan Ramos intentaron impedir que fuese desalojada de su vivienda ubicada en la calle 26 A, de la colonia Centro, a unos metros de la Biblioteca Pública de esta ciudad, pese a que el actuario de Casa de Justicia tenía la orden del juez correspondiente y era apoyado por elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP).

Cerca de las 10:00 horas de ayer, los uniformados y el actuario, acompañados de Guadalupe Reyes Cruz, presunta dueña del predio y quien lo reclama, llegaron al mismo y procedieron a llevar a cabo el desalojo, situación que los afectados intentaron impedir apoyados por vecinos, quienes consideraban que se trataba de una acción ilegal, la cual dejaría sin hogar a una familia.

De inmediato se armó un zipizape, donde los vecinos  abundaron en recordatorios familiares hacia los desalojadores, empujones y hasta golpes.

Afortunadamente el problema no se salió de control y las autoridades cumplieron con la disposición de la autoridad correspondiente.

LA HISTORIA

Según se supo, Roberto Reyes López, presunto dueño de la vivienda y esposo de Marta Balan Ramos, se separó de ella hace 27 años y se la dejó (de palabra) para que la habitara con sus hijos. Sin embargo, hace dos años se le olvido su promesa y cedió la propiedad a su media hermana Guadalupe  Reyes Cruz, quien inició el juicio correspondiente.

Diana Laura Reyes Balan, hija de ese matrimonio y mayor de edad, fue una de las que se opuso para no perder su patrimonio; calificó como una burla la actitud de su padre, quien vive en Cancún y posee otras propiedades. “No es posible que haga esto, así le paga a mi madre”, dijo.

El actuario y la demandante expusieron que de manera oportuna notificaron a Marta Balan que tenía que desalojar el predio, pues el resolutivo del juez le había concedido la razón a Guadalupe. Pese a los esfuerzos de los vecinos, la familia fue sacada de la casa junto con sus pertenencias.

De nada sirvió el zipizape que se armó, pues el apoyo de los elementos policiacos fue determinante para hacer cumplir con la ley.

Según vecinos, la familia afectada carece de recursos y doña Martha tiene que lavar y planchar ajeno para subsistir. La diligencia duró varias horas y generó curiosidad entre los vecinos y gente que pasaba.

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