Tribuna Campeche

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Sin detenidos por el asesinato de El Plocky

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Vicefiscalía para la Atención de Delitos de Alto Impacto, de la Fiscalía General del Estado de Campeche (Fgecam), investiga el homicidio de J.M.V., (a) “El Plocky”, de 28 años de edad, ultimado a machetazos la noche del lunes pasado en la colonia Pablo García. Se integra la carpeta por homicidio calificado en pandilla. No hay personas aseguradas.

El propietario del predio de San Joaquín interpuso querella por daños en propiedad ajena en contra de quienes resulten responsables, luego de que lapidaron y allanaron su vivienda.

Familiares recibieron el cuerpo de El Plocky para su inhumación. La persona lesionada junto con él —apuñalado por la espalda— continúa ingresada en el nosocomio.

En cuanto a la agresión que sufrió M.A.R.G., de 20 años —casi una hora después de los hechos en la Pablo García— en la esquina de las calles Pitahaya por Fresa de la colonia Esperanza, fuentes no oficiales revelaron que no tiene relación con el primer caso.

Los homicidas están identificados. Familiares y amigos los buscaron en la colonia San Joaquín, donde lapidaron y allanaron la casa de M. de los A. V., en calle 116, entre 15 y 17, quien asegura desconocer el motivo de la agresión por parte de varios sujetos, entre éstos el hermano de la víctima.

Como se recordará, J.M.V. se dirigía a un predio de la calle 10-A. Lo interceptaron dos sujetos a bordo de una motocicleta y lo ultimaron a machetazos porque éste había agredido a uno de ellos un día antes.

Vecinos y fuentes policiacas estiman que la jornada de violencia continuará en las colonias Pablo García y San Joaquín ante la sed de venganza de familiares y amigos del hoy occiso.

“TUVE QUE ESCONDERME CON MI BEBÉ”: M. DE A.

“Tengo miedo por mi hijo, tiene seis meses y tuvimos que escondernos, huir”, refirió M. de A.V., vecina de la colonia San Joaquín, donde la noche del lunes pasado llegó con ánimo de venganza un grupo de sujetos que lapidaron su casa e ingresaron en busca de los presuntos homicidas de J.M.V. (a) “El Plocky”.

“No sé por qué hicieron esto, no sé qué problema traen; mi hijo tiene seis meses y tuve que esconderme con él”, refirió la joven madre, quien pedía ayuda y manifestaba su temor de que los agresores volvieran y los lesionaran.

Entre los delincuentes fue identificado uno como El Pato, hermano de J.M.V., quien minutos antes había sido asesinado de certero machetazo en el pecho.

Descalza y parada sobre los pedazos de vidrio de las ventanas de su domicilio, en calle 116, número 149, colonia San Joaquín, M. de A.V. miraba a su madre, de la tercera edad, que se encontraba triste, callada y sentada en una silla rota pegada a la puerta.

La mujer tenía la mirada perdida en el desorden en que dejaron su hogar.

La pantalla rota del televisor reflejaba las sombras del temor e incertidumbre de sus habitantes. Afuera, al menos media docena de agentes de la Policía Estatal Preventiva (PEP) resguardaban la vivienda.

“Llegaba de trabajar, cuando venían esos tipos; corrí a mi casa, porque mi hijo estaba durmiendo. Empezaron a aventar las piedras”, relata, y ante los insultos y las amenazas de muerte, decidió tomar a su hijo y huir junto con su madre.

La lluvia de rocas sobre la fachada no cesó; el grupo de rufianes ingresó y empezaron los destrozos. Tiraron cuanto encontraron a su paso al tiempo que revisaban cada uno de los cuartos. Buscaban con quién saciar su sed de venganza.

Los gritos de que venía la policía ahuyentó a los rijosos, quienes lanzaron sentencias de muerte. Minutos más tarde M. de A.V. regresó temblorosa con su hijo en brazos. Al interior encontraron el caos; ropa, muebles, todo yacía roto y fuera de lugar, como si hubiera pasado un huracán denominado “odio”.