Inicio»Policía»Fue homicidio y no suicidio

Fue homicidio y no suicidio

0
Compartidos
Google+

BENITO JUÁREZ, Candelaria.— Epifanio Torres Escamilla, padre de quien en vida llevara el nombre de Joel Torres Santana de 27 años, que según reporte de la Vicefiscalía se suicidó la mañana del miércoles tras lanzarse de una segunda planta en esta comunidad, para evitar ser ingresado al centro de rehabilitación Ayuda Mutua, desmintió esa versión.

El hombre acusó que su hijo murió arrollado por la camioneta conducida por  Luis Armando A.P., responsable de la casa para atención de alcohólicos y drogadictos, ubicada en la colonia San Isidro, cuando le cerró el paso, quien dijo que sólo estaba desmayado y lo trasladó al Hospital General.

Torres Escamilla señaló que al parecer las autoridades de la Vicefiscalía y el Ministerio Público tratan de encubrir el homicidio imprudencial que cometió esta persona, a pesar de que él acudió a levantar la formal querella.

De acuerdo con Epifanio, el sujeto llegó a su domicilio por la mañana a ofrecer su servicio para anexar a su vástago, incluso, de haber alguna negativa de los demás familiares, sólo lo tendrían un día y lo soltarían.

Al aceptar porque el joven en realidad tenía problemas con las drogas, éste se arrojó por la ventana para escapar, pero al intentar evitarlo lo arrollaron con el vehículo.

El personal médico y de la Vicefiscalía interrogaron a mi nuera Ariana Calcino Camacho y ella únicamente externó que se habían lanzado por la ventana, pues no vio cuando lo sacaron debajo de la unidad motriz, afirmó.

Los del anexo alegaron que se había golpeado con un poste al caer de la ventana, pero tenía un ojo fuera de la órbita y la cara desbaratada, pero a mí no me dejaron informarles que eso era incorrecto, expuso.

Sólo di autorización porque necesitaba ayuda, no para que me lo mataran, es lamentable que la autoridad trate de encubrir al responsable, concluyó.

Noticia anterior

Seis años de prisión a violador

Siguiente noticia

Perece por infarto