Tribuna Campeche

Diario Independiente

Vendedores de hot-dogs, en la “mira” del Ayuntamiento

Luego de emprender campañas contra dueños de casonas abandonadas con riesgo de derrumbe, vendedores de pollos asados al carbón y ambulantes, la Comuna meridana puso su mira ahora en los vendedores de perros calientes.

La administración municipal enfoca su atención para regularizar a los numerosos puestos de hot-dogs o perros calientes en distintos puntos de la ciudad.

Al respecto, el subdirector de Mercados Municipales del Ayuntamiento de Mérida, José Collado Soberanis, confirmó que la administración retiraría a los vendedores de perros calientes, marquesitas y otros alimentos del Centro Histórico de la capital yucateca para liberar las calles al tránsito de las personas.

Collado Soberanis aceptó que se trata de un asunto delicado que tendrá que decidirse en el seno de la Comisión de Mercados, aunque afirmó que de hacerse efectiva se retiraría a estos vendedores.

Indicó que estos oferentes contaban con un permiso, aunque hoy en día se les retuvo el cobro porque existe la posibilidad de que los cerca de 40 vendedores también puedan entrar al proyecto de los minimercados que promueve la administración municipal en coordinación con el Patronato del Centro Histórico.

“Estamos esperando a que haya una decisión sobre el tema, de hacerse positiva, procederíamos a informarles que ya no pueden estar en el Centro”, comentó.

Los puestos de hot-dogs comienzan a funcionar desde las seis o siete de la tarde y hasta altas horas de la madrugada en distintos puntos del corazón de la ciudad así como en las colonias, fraccionamientos y barrios además de avenidas y en la Periferia.

“Es un alimento sabroso y demandando sobre todo por los que trabajan de noche, pero se tienen que regularizar porque ocupan esquinas y espacios en las aceras en varios sitios”.

Sobre el tema del ambulantaje, mencionó que se ha trabajado para retirar a los vendedores informales de la calle 56 de la 55 a la 59, los de la 65 de la 54 a 56, sector en el que había 60 oferentes, aunque hoy solamente se concentran solamente unos 27.

También se ha trabajado para desalojar informales de la calle 65 a la 69, en las que había hasta 70 vendedores y hoy quedan cerca de 30.

“En Semana Santa no hubo ambulantes en las calles, por ahora, se permitirá a los registrados, aunque vamos a esperar a que se reubiquen a las casonas para que ya no haya vendedores en las calles”, concluyó.