Tribuna Campeche

Diario Independiente

Casonas en el abandono

El esfuerzo del Ayuntamiento resulta estéril debido al nulo interés de los propietarios

Por falta de interés de sus propietarios, más de 500 casonas del Centro Histórico de Mérida se encuentran en completo abandono y en riesgo de derrumbe, pues los esfuerzos de la Comuna meridana por rescatarlos resultan estériles.

Y es que el Ayuntamiento de Mérida puso interés en las casonas cuando el 16 de junio de 2013, un antiguo edificio de la calle 65 con 48 y 50, frente a la Casa del Pueblo, se derrumbó con la fortuna de que no hubo personas lesionadas ni vehículos dañados.

A los pocos meses este edificio volvió a colapsarse donde afortunadamente no hubo ningún daño, a pesar que es una calle transitada por automóviles y peatones todo el día.

En enero de 2014, la administración municipal inició un censo de los 560 edificios y detectó que 26 eran de “grave riesgo” por lo que fueron asegurados para evitar su derrumbe.

Sin embargo, el 10 de julio de 2014, en la Calle Ancha del Bazar, un comercio de carnes frías en el pleno Centro de la ciudad se colapsó causando lesiones a varios albañiles que remodelaban el lugar.

Luego, el 22 de julio de ese mismo año, una bodega en reparación por Plaza Oriente se vino abajo lesionando a dos alarifes, pues debido a los años de abandono, el sitio se fue deteriorando con el paso del tiempo.

 

RIESGO

Al respecto, el secretario técnico de la Fundación Plan Estratégico de Yucatán, Humberto Sauri Duch, insistió en que las autoridades municipales tendrían que buscar mecanismos legales para evitar que las casonas en riesgo de derrumbe sigan causando afectaciones a la imagen urbana pero sobre todo a los transeúntes.

El especialista indicó que el problema de estos predios radica en que muchos de ellos se encuentran en litigios por los dueños, lo que “dificulta que sean rescatados de manera correcta”.

Ante esta situación, aseveró que el municipio debe realizar “una modificación” para hacerse de esas propiedades, pues afirmó que el tapiado que se les colocó causa muchas afectaciones a los peatones.

“Habría que hacer algo, pues esos inmuebles cercados ocasionan que los que caminamos tengamos que bajarnos de las banquetas y nos expongamos con los autobuses del transporte público y automóviles en general”, apuntó.

Ante esto, Sauri Duch insistió en que la propia autoridad municipal tendría que hacer un decreto aprobado por el Cabildo y Congreso local “para un trato diferente hacia estas posesiones, de modo que haya un beneficio en ellos”.

“La mayoría de las casonas no tiene propietarios porque los originales ya fallecieron, mientras los hijos, nietos o bisnietos están en pleito legal donde muchas de ellas están intestadas”, comentó.

Lamentó que los extranjeros que se interesan en adquirir alguna casona no puedan acceder a ella por el problema de querella del lugar y eso aleja toda posibilidad de remozarlas y darles nueva imagen.

Finalmente, Sauri Duch expresó que urge hacer algo para solucionar este problema que está en el olvido, pues representa un serio “peligro” para los peatones, donde insistió que el tapiado es “riesgo latente” y una muy mala imagen para los turistas.