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Bajo índice de seguridad

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La inseguridad en el Estado tiende aumentar cada semana, lo que hace caer el discurso político del gobernador Rolando Zapata Bello y sus colaboradores, quienes insisten en vender la idea de que “en Yucatán no pasa nada”.

La visión y acción del Ejecutivo local ha provocado que en la entidad se cometan un delito de fuero común cada 15 minutos, y lo peor de todo, ha costado la vida a 74 personas y otras dos mil 582 han resultado lesionadas.

En lo que va del año, hay un aumento en el índice de homicidios, y el empleo de armas blancas es lo más común, seguido de los ahorcamientos y otros métodos empleados por los asesinos.

Además, por si fuera poco, son numerosos los casos que aún quedan por resolver, que bien podría llegar a 30 en lo que va la administración de Zapata Bello.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) de la Secretaría de Gobernación reveló que hasta el segundo cuatrimestre del año, se han registrado 74 homicidios, tres por ciento más con respecto al mismo periodo de 2015, de los cuales, 33 son dolosos.

Del total de homicidios cometidos con dolo, el criminal utilizó un arma blanca, tal el caso de navajas y machetes, así como también, seis emplearon arma de fuego, y el resto optó por ahorcarlo, arrojarle un objeto contundente en la cabeza, etc, y en un caso, hasta el momento no se identifica la forma en que fue ultimado.

El estudio de la “Incidencia Delictiva del Fuero Común” revela que semanalmente se registraban dos homicidios, uno doloso y otro culposo, de manera relativa.

Al menos en Yucatán, los asesinatos y los secuestros son considerados como de alto impacto, y en éste último rubro, ya se registró un caso, en el cual se detuvo a los plagiarios.

Del total de asesinatos registrado en este año, los tres más impactantes que siguen sin resolver son el caso de Beatriz Azueta Acosta, Jorge Martínez Roblero, y el periodista Gonzalo Alberto Manzanilla Escobedo de 25, 33 y 64 años, respectivamente.

Azueta Acosta fue hallada muerta el pasado 29 de enero, a un costado de la avenida Víctor Cervera Pacheco con calle 76 de la colonia del mismo nombre, en Progreso.

En el caso del experto de espectáculo, Manzanilla Escobedo, lo encontraron sin vida el pasado ocho de febrero, ya que lo degollaron en el interior de su domicilio, ubicado en la calle 22 con 23 de colonia Chichen Itzá.

Mientras que de Martínez Roblero, fue localizado muerto el pasado 11 de febrero, a un costado del kilómetro 20.5 del Anillo Periférico de Mérida.

El fiscal General del Estado (FGE), Ariel Aldecua Kuk, afirmó que son diversos los motivos por los cuales aún no son capturados los criminales, tal el caso de la falta de pistas y elementos para dar con ellos.

En el caso de Manzanilla Escobedo, aunque los autores del crimen ya están identificados, se desconoce su paradero, por lo que aún permanecen prófugos de la justicia y la muerte del periodista sigue impune.

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