Inicio»Yucatán»Indagan daño en la iglesia de Tercera Orden

Indagan daño en la iglesia de Tercera Orden

0
Compartidos
Google+

Ante el daño que registra una estructura lítica colocada en el atrio de la iglesia de Tercera Orden, peritos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) analizan la pieza para determinar su antigüedad y las posibles causas del incidente.

El jefe de Trámites y Servicios Legales del INAH Yucatán, José Arturo Chab Cárdenas, descartó un atentado contra la estructura de piedra, que servía para la colocación de la nomenclatura del templo.

La apoderada de la Arquidiócesis de Yucatán, Teresita de Jesús Anguas, aclaró que se trató de la fractura del elemento superior de la estructura de piedra, como si alguien se hubiera sentado o parado sobre ella.

Por ende, la parte superior quedó dividida en dos fragmentos, de los cuales uno de ellos dañó la parte inferior del objeto lítico colocado en el atrio del inmueble de la calle 59 con 60 del Centro Histórico de Mérida.

Ante tal incidente, el INAH Yucatán envió a sus peritos para evaluar la antigüedad del objeto y determinar su valor histórico.

Sobre el polémico caso de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay), el funcionario indicó que personal de la paraestatal ya acudió a la delegación para regularizar su situación.

El edificio ubicado en la calle 60 número 526 entre 65 y 67 del primer cuadro de la ciudad, está contemplado dentro del Decreto de la Zona de Monumentos de la Ciudad de Mérida, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 18 de octubre de 1982.

Tras la detección de la anomalía, personal del INAH–Yucatán constató que se efectuó una obra de falso plafón en la primera crujía, con la cual se buscaba el ahorro de energía mediante el uso de aire acondicionado.

Inmediatamente, personal de la Japay acudió a la delegación para la “regularización de obras”, presentando su trámite INAH 00-008, es decir, el “Permiso de obra en monumentos históricos, en inmuebles colindantes a un monumento histórico, y en inmuebles que no son monumentos históricos ni colindantes a estos pero están localizados en zonas de monumentos históricos”.

Se trata, dijo, de una instalación y no de una obra civil, el procedimiento está determinado por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas.

Noticia anterior

Portada

Siguiente noticia

Desvirtuamiento de la política