Tribuna Campeche

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Postura crítica en caricatura mexicana

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La tarea de la caricatura y los caricaturistas en México debe ser permanecer como  espacio crítico y verdadero contrapeso en las decisiones de los gobernantes, declaró Darío Castillejos.

“A más de 100 días del inicio de un nuevo Gobierno, el papel de la caricatura no ha variado y sigue siendo un contrapeso crítico del poder;  es una voz crítica de las decisiones que toman los gobiernos y así debe de seguir”, señaló en entrevista el caricaturista.

Poco antes de impartir la conferencia “A cartón quitado, visiones de México a través de la caricatura” en el marco de la octava edición de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey), considero que los caricaturistas mexicanos no deben renunciar a su vocación crítica.

“Independientemente de ideologías o posturas políticas, el caricaturista siempre debe tomar y defender ese papel,  y en ese sentido lo que está pasando en el país es inédito, pues vivimos cambios y decisiones que hasta hace unos meses se creían imposibles”, añadió.

“Hoy tenemos un Gobierno que escucha, cuando la tónica de antes era de ni los veo ni los escucho, por lo que seguramente quienes nos dedicamos a esto tengamos un proceso de adaptación en todos los sentidos y los medios de comunicación tampoco escaparán de ese proceso”, consideró.

Sin embargo, continuó, en medio de esta transición habrá cosas que no pueden variar y una es precisamente la voz crítica de la caricatura, porque si pierde esa esencia y vocación deja de ser caricatura, sobre todo si hablamos de caricatura mexicana.

“En una democracia caben todas las voces y parte de la labor del caricaturista debe ser señalar las cosas que no está haciendo un Gobierno o qué está haciendo mal”, abundó el colaborador de medios como “El Imparcial” de Oaxaca y Foreign Affairs Latinoamérica (entre otras).

En ese sentido, el artista y comunicador oaxaqueño consideró inadecuado calificar a algunos medios por sus posturas ideológicas o por criticar las decisiones del Gobierno con calificativos como “fifís” o “chayoteros”.