Tribuna Campeche

Diario Independiente

Carece Estado de política integral contra violencia

Da click para más información

El incremento de la violencia hacia la mujer ha sido por falta de políticas públicas integrales, pues las acciones que se realizan son aisladas y no de manera interinstitucional, declaró la abogada Amelia Ojeda Sosa, consejera jurídica de la Unidad de Atención Sicológica, Sexológica y Educativa para el Crecimiento Personal A.C. (Unasse).

Para la prevención y atención del maltrato hacia las féminas, dijo, es necesario educar desde la niñez, pues no basta con informar sobre los tipos de violencia que existen. La capacitación también debe ir orientada hacia hombres y mujeres.

Resaltó la necesidad de empezar a trabajar desde los comisarios municipales y ejidales hasta los demás actores que tienen relación con las víctimas de violencia, como las autoridades estatales y federales, para crear mayor concienciación sobre el tema.

“El problema se sigue presentando y eso nos demuestra que no ha habido una política pública integral para atender la violencia en contra de las mujeres, y esto ha ocasionado que haya escalado en intensidad llegando a tener varios feminicidios.

“Pero lo peor de todo esto es que hay antecedentes de que muchas de estas mujeres (asesinadas) han solicitado la intervención de alguna autoridad”, expuso.

Como se informó, en la última semana de mayo, en Yucatán se registraron dos feminicidios: uno en Umán y otro en Celestún, hechos que Ojeda Sosa —reiteró— son muestra de la falta de una política pública integral.

La activista y defensora de los derechos humanos dijo que las autoridades deben abordar el problema de manera integral. Es decir, la prevención por un lado y la atención por otra, para que las mujeres sí obtengan las respuestas que requieren porque no basta con que ellas denuncien.

“En este momento, creo, se debe dar continuidad a las políticas emanadas a partir de la solicitud de la alerta de género. No es nada más cumplir, sino que faltar por revisar el recurso, algo que se debe mejorar, el presupuesto.

“Sobre todo ahora que, a nivel federal, hay un problema muy grave porque hay una falta de perspectiva de género y enfoque de derechos humanos en varias instancias de la Federación”, aseveró.

La erradicación de la violencia requiere de una intervención integral, en la que las secretarías de Salud, de las Mujeres, Educación, de Seguridad Pública y de la Cultura y las Artes, así como el Instituto del Desarrollo para la Cultura Maya (Indemaya) no hagan esfuerzos aislados para cambiar la situación actual de las mujeres. “Algo que no se está haciendo”.

La abogada reiteró la importancia de que las autoridades de los tres órdenes de Gobierno se interesen por un abordaje integral donde la prevención y la atención sean a base de acciones coordinadas.

En el caso del Indemaya, se debe trabajar mucho a través de los intérpretes, no de los traductores, porque las mujeres y hombres maya-hablantes no leen ni escriben en maya, sino que deben llegar a ellos en su propia lengua. Además, los intérpretes deben tener conocimientos jurídicos y salud que puedan trabajar en esas áreas.

“Mientras el Estado no tenga una política establecida para prevenir y atender la violencia en contra de las mujeres está siendo omiso en sus obligaciones. Además, esa omisión constituye una violación a los derechos humanos” enfatizó.

“Si no se tiene una visión de política pública encaminada a un cambio sino solamente a acciones paliativas, nunca vamos a tener menos violencia, menos feminicidios y más seguridad e igualdad real para las mujeres”, sentenció.