Tribuna Campeche

Diario Independiente

Mientras México arde: AMLO toca la lira

Francisco Rivas (*)

Es costumbre que el Presidente aproveche cualquier fecha para auto celebrarse e insistir que en su Gobierno sobran los éxitos. Eso ocurrió el 1 de julio con motivo de los 5 años de su victoria electoral.
Con un largo discurso —que recuerda la retórica de los presidentes del PRI de los años 70—, López aseguró que “…en materia de seguridad pública está funcionando bien nuestra estrategia de atender las causas de la violencia con el criterio de que la paz es fruto de la justicia. Los delitos del fuero federal se han reducido 22 por ciento; el homicidio, 17%; el robo en 25%; el feminicidio, 11%; el robo de vehículo en 43% y el secuestro en 79%”.


Lamentablemente la realidad de los datos oficiales contradice su declaración porque (1) no hay estrategia de seguridad; (2) no hay una política de prevención de la violencia; (3) la justicia falla; (4) los delitos federales no se han reducido por mejoras en la seguridad y (5) los datos específicos que aporta el Presidente son falsos.


(1) Una estrategia de seguridad debe contemplar prioridades, objetivos, recursos, indicadores para medir resultados y evaluaciones periódicas. Ni el Plan Nacional de Desarrollo, ni la Estrategia Nacional de Seguridad cuentan con dichas características.


(2) Por obvio que parezca, no es lo mismo identificar las causas que llevan al abandono escolar, al consumo de sustancias, al pandillerismo o la violencia familiar, que los factores que permiten el trasiego y comercialización de drogas, la trata de personas, el tráfico de armas o la extorsión presencial.


(3) Los niveles de impunidad están en máximos históricos. Los recortes presupuestales de más del 40% a fiscalías y policías estatales; la eliminación de fondos de 2021 a la fecha para las policías municipales.
A mayor razón si sumamos que (4) la FGR ha dejado de investigar y perseguir los delitos. En lo que va de la administración han caído las investigaciones, decomisos, aseguramientos, órdenes de aprehensión y sentencias condenatorias.


(5) Los datos oficiales de su Gobierno desmienten a López: no, el homicidio no bajó 17%, subió 52% respecto al sexenio de Peña y 68% respecto al de Calderón; el robo con violencia no bajó 25%, subió 7% respecto al sexenio de Peña y 5% respecto a Calderón; el feminicidio no bajó 38%, creció 11%.
De las afirmaciones del Presidente sólo el robo de vehículo y el secuestro pueden considerarse parcialmente ciertas ya que el primero bajó 16% —no 43%–, y el secuestro en 43% y no en el declarado 79%.


Hace casi 1959 años, el 18 de julio del año 64 d.C. ocurrió el gran incendio de Roma, el entonces emperador Nerón culpó a los cristianos y con ello dio pie a la primera persecución contra ellos.
La leyenda narra que Nerón celebró el incendio tocando la lira, un paralelismo muy claro con lo que vemos hoy: mientras México arde en las llamas de la violencia, el Presidente se celebra con datos falsos y hace un festival, tal como si tocara la lira.

Twitter: @frarivasCoL
(*) Director del Observatorio Nacional Ciudadano.

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