Tribuna Campeche

Diario Independiente

Cuentacuentos foránea

La Secretaría de la Contraloría también le dio la espalda a los policías rebeldes. Eso confirma que esa dependencia es un elefante blanco más…

“De vergüenza fue el trato que los empleados de la Secretaría de la Contraloría le dieron a los policías que fueron a presentar denuncia contra la Jefa de la Policía y de sus achichincles, por haber retenido de manera ilegal el salario de 80 elementos, entre ellos 65 de la agrupación Mujeres Valientes”.

“Es el colmo que la titular de esa dependencia, una cuentacuentos foránea, quien por cierto tiene un expediente bastante negro en temas de corrupción en que ella incurrió, se haya negado a dialogar con los uniformados que acudieron hasta sus oficinas, a presentar la denuncia correspondiente. Eso solo demuestra que la Contraloría es otro elefante blanco que nos cuesta mucho a los contribuyentes”.

Don Julián toma un reposo, bebe un trago de su elixir elaborado con agua de marañón, vodka y hielo, y continúa dando rienda suelta a sus reflexiones. “Cuántos años de lucha  nos costó a los ciudadanos exigirle a los gobiernos que existiera una dependencia que investigara los hechos de corrupción. Al final crearon una secretaria más, pero nunca le dieron las atribuciones para operar con autonomía y se convirtieron en una dependencia para enjuagar la ropa sucia de los gobiernos en turno”.

Doña Chela, quien en su vida activa fue burócrata, recuerda que en lugar de combatir a los funcionarios corruptos, esa Contraloría, la de ahora y la de antes, solo se ha dedicado a hostigar a los empleados del Gobierno. “Cada año teníamos que entregar nuestra declaración patrimonial para informar qué bienes teníamos y cómo lo conseguimos, y si no cumplíamos, adiós, nos despedían”.

—“Yo vi como se quedaron sin trabajo muchos compañeros que ni casa tenían, pero que fueron cesados porque no hicieron esa declaración. Esos eran los ‘grandes corruptos’ de los gobiernos, y bien dicen que el hilo siempre se revienta por lo más delgado, ya que a los peces gordos, a ellos nunca les hicieron nada y salieron hinchados de dinero”.

—“Lo peor es que nada de eso ha cambiado, refuerza el tema don Julián, por el contrario, al paso de los años han perfeccionado el método para simular que combaten la corrupción, pero en el fondo sabemos que ahora son más corruptos que antes, solo que los de ahora se dan golpes de pecho y lanzan el grito de ‘al ladrón, al ladrón’ cuando que son ellos los rateros. Una pena que el supuesto cambio que nos ofrecieron los del partido guinda haya sido para empeorar”.

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