Tribuna Campeche

Diario Independiente

De política… y cosas peores | Salvemos a México

Catón

La joven paciente del doctor Duerf, psiquiatra, le comunicó su intención de contraer matrimonio. El analista le aconsejó: “Es una decisión muy trascendente. Medítela”. Respondió la chica: “Ya me la medí, doctor, y me quedó muy bien”. (No le entendí)… Hubo fiesta en el gallinero. Al parecer las acciones se pasaron un poco de la raya, porque al día siguiente todas las gallinas pusieron huevos revueltos… Desde luego, naturalmente, por supuesto, claro, es obvio, López Obrador querrá ganar la Presidencia para su corcholata en la elección del próximo año. Eso de la cuarta transformación, logro que lo equiparará —es su utopía— a Hidalgo, Juárez y Madero, es hoy sueño inconcluso, si no es que frustrado totalmente, y necesita de alguien que adopte su plan y lo conduzca a su realización completa. Sheinbaum se ofreció en modo incondicional para llevar a cabo tal tarea, de ahí que el empecinado promotor de la 4T le haya entregado ya el bastón de mando. No será el de la Presidencia el único propósito de AMLO. Igualmente importante es para sus designios controlar el Poder Legislativo, tener en él la mayoría necesaria para reformar a su gusto la Constitución y conseguir así sus fines: el dominio absoluto del Congreso y del Poder Judicial: la completa militarización del país; el desmantelamiento de instituciones como el INE y la consiguiente debilitación de las formas democráticas. Todo eso a efecto de establecer en el país un Gobierno populista y absoluto en el cual la supuesta búsqueda de la justicia sirva de pretexto para restringir la libertad individual y coartar el ejercicio de la democracia. Se me dirá que mi visión es pesimista, y que nada ha hecho AMLO hasta ahora para justificar esos temores. Responderé que tal es la tendencia de quienes han mostrado el talante que en López hemos visto, y añadiré que si no ha plasmado sus ideas en la realidad es porque se lo han estorbado un Congreso al que no domina por completo y una Suprema Corte que a pesar de un par de ministros obsecuentes se le ha opuesto y ha frenado sus burdas intentonas de tomar atajos legislativos para cumplir sus objetivos. Debemos estar conscientes desde ahora de que en los procesos de elección del año próximo, nacional y locales, procesos definitorios, es decir cruciales, para la República, un voto por Morena será un voto contra México. Debemos proteger a nuestra casa común de los riesgos que la amenazan: el maximato ejercido a través de interpósita persona; el militarismo que aparta a las Fuerzas Armadas de la noble misión que la Carta Magna les atribuye; la implantación en nuestro país de ideas políticas y sociales anacrónicas que ya han probado su fracaso en otras naciones de América Latina. Salvemos de esos males a nuestra patria. Salvemos a nuestros hijos y a los hijos de ellos de vivir lo que hoy por hoy se vive en Venezuela, en Cuba, en Nicaragua. Salvemos a México… El guardia del jardín municipal escuchó aquella noche ruidos extraños tras unos arbustos. Se acercó al sitio y proyectó el haz de luz de su linterna hacia el lugar de donde provenían los sonidos. Consistían -lo diré sin aspavientos- en jadeos, respiraciones agitadas, exclamaciones de placer mal contenidas y palabras como “mamacita”, “negro santo”, “cochototas” y otras de similar jaez. Mis cuatro lectores habrán adivinado ya que lo que el guardia vio: una pareja estaba celebrando tras los yuyos, sobre el césped, el más antiguo rito natural. Les dijo: “Suspendan inmediatamente esa inmoral acción”. Por los dos respondió el galán sin detener el acompasado ritmo de sus movimientos, sino antes bien acelerándolos: “Tendrá que disculparnos oficial. Ya vamos muy adelantados”. FIN.

Manganitas

AFA

“Una guerra nuclear destruiría el planeta”.

Expresó el compadre Pancho
un pensamiento profundo:
“Si en verdad se acaba el mundo
me voy a vivir al rancho”.

Mirador

Armando Fuentes Aguirre

Cada año, en el aniversario de su boda, se aparece en la casona de Ábrego el fantasma de Tulitas -Gertrudis- de la Peña y Peña.
A los hombres nos está vedado verlo: sólo las señoras aguardan en los aposentos en penumbra el paso del espectro. Y es que la boda de Tulitas nunca se efectuó. Cuando su novio venía del Saltillo para desposarla fue asaltado por bandoleros en la cuesta, y ahí le dieron muerte.
Tulitas llega casi siempre con su vestido de novia y un ramo de flores blancas en la mano, pero otras veces se presenta llevando la bata de encaje que tenía dispuesta para la noche nupcial, y aun en ocasiones viene desnuda, como iba a estar para ofrecerse al deseo del amado.
Es por eso que a los varones se nos prohíbe ver el fantasma de Tulitas. Ninguna de las mujeres que la ha visto cuenta luego cómo es, y todas guardan un silencio empecinado cuando sus maridos les piden que la describan. Yo jamás he intentado verla, y nunca pregunté por su apariencia. No quise cometer un sacrilegio.
Hasta mañana!…

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