Tribuna Campeche

Diario Independiente

SOMOS LA RESISTENCIA: LOS CAMBIOS Y LAS SEÑALES QUE SE MANDAN | Por Víctor Améndola 

Un nuevo Secretario de gobierno.

El 4to en lo que va del sexenio.

Aníbal, Armando, Liz y ahora un fanático radical fundamentalista.

La elección constitucional, que ya da inicio formalmente en unos pocos meses más, no será un proceso ni fácil ni sencillo. Menos para la actual administración; una que se perdió en la banalidad, en la corrupción, en la incapacidad y en la ineptitud. Un gobierno altamente depredador de las finanzas públicas; degradador de las relaciones institucionales y depravador en el perfil de sus principales servidores públicos.

¿Quién es o debe ser el conductor de los procesos en un gobierno o de una administración estatal… Política y administrativamente? El Secretario de Gobierno.

Alguien que se supone que tiene los enlaces suficientes o mínimos con los sectores sociales, económicos, políticos e institucionales del estado. Comunicación con la oposición, con sectores eclesiásticos, con el partido en el poder; con los distintos sectores; secretarios del gabinete y demás; con los medios de comunicación, periodistas y comunicólogos.

Bueno, este recién nombrado carece de absolutamente todo lo anterior. No han nombrado un Secretario de gobierno para generar condiciones de paz, estabilidad y control político. Más si pierden el próximo año, como todo parece indicar. Nombraron en su lugar a un empleado de confianza. A un radical con matraca en mano; a una persona que no tendrá ni juego ni iniciativa propia. Nombraron lo que Porfirio Muñoz Ledo calificó como vil “correa de transmisión”.

¿Trae experiencia política? No. 

¿Trae experiencia electoral? No. 

¿Trae enlaces propios con los factores reales de poder de la CDMX? No 

¿Trae líneas de comunicación con MC ; con el PAN ; el PRI … con fuerzas emergentes? No. 

Y entonces… ¿por qué lo nombraron? O más bien, ¿para qué lo nombraron? Al final de un sexenio que no tuvo ni rumbo ni proyecto, la gobernadora nombra a una persona que representa muy bien estos 5 años.

Repito: Este es un gobierno, una administración que se perdió en la banalidad, en la corrupción, en la incapacidad y en la ineptitud. Un gobierno altamente depredador de las finanzas públicas; degradador de las relaciones institucionales y depravador en el perfil de sus principales servidores públicos. Y nombraron a alguien que ejemplifica muy bien todo lo anterior.

Pobre Sarmiento… toda su vida presumiendo honestidad y rectitud para terminar representando al gobierno más inepto, más ladrón y más corrupto de toda la historia del estado de Campeche.
V. Améndola
Rōnin 

Pd 1: En tiempo de definiciones, la ambigüedad es, o cobardía o traición… o las dos cosas.

Pd 2: Hay algunos desde la oposición que no entienden que no se puede estar bien al mismo tiempo con dios y con el diablo.

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