Nada justifica la agresión de un ciudadano contra un comunicador cuando – por polémico que esto sea – solamente se está realizando una labor informativa.
A quienes correspondía el orden no justifica su inacción preventiva.
La violencia física y la verbal es un fracaso de civilidad donde perdemos al final todos .
Esto sucede cuando el ejemplo de intolerancia, odio y confrontación viene desde los más altos niveles de gobierno .
Mi solidaridad a PALOMEQUE .
Mi convocatoria a serenarse para no perder los frágiles entornos de saber vivir en el respeto mutuo y el Estado de Derecho.


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