En una publicación en sus redes sociales, el analista político Enrique Arellano planteó: “¿Quién protege a quién en Campeche?, pues ante el asesinato de la regidora morenista de Palizada, Karina Díaz, hay silencio oficial y desde el Gobierno Estatal, concretamente desde la oficina de la gobernadora, se insiste en impulsar a Marcela como candidata a diputada federal guinda, “para representar a los campechanos o, como señalan diversas voces críticas, para blindarla políticamente frente a acusaciones públicas de corrupción y presuntos vínculos con el crimen organizado”.
El texto dice: “La tragedia volvió a sacudir a Campeche. La regidora morenista Karina Díaz Hernández, quien públicamente expresaba su confianza en Marcela Muñoz, secretaria de Protección y Seguridad Ciudadana, fue ejecutada el lunes mientras transitaba en su vehículo en la cabecera municipal de Palizada. Un crimen que hoy deja más preguntas que respuestas… y un silencio oficial que pesa más que las balas. La pregunta que muchos campechanos ya se hacen es inevitable: ¿confiamos realmente en Marcela Muñoz? Porque mientras la ciudadanía exige seguridad y resultados, desde el Gobierno Estatal —particularmente desde la oficina de la gobernadora Layda Sansores— se insiste en impulsar a Marcela como candidata a diputada federal por Morena. ¿Para representar a los campechanos… o, como señalan diversas voces críticas, para blindarla políticamente frente a acusaciones públicas de corrupción y presuntos vínculos con el crimen organizado?”.
Y agrega: “El contraste es brutal: mientras una regidora es asesinada en plena vía pública, la responsable de la seguridad estatal parece más ocupada en construir una candidatura que en garantizar la protección de la ciudadanía. Y la gobernadora, lejos de exigir transparencia o resultados, la promueve. Campeche no merece impunidad disfrazada de proyecto político. No merece un Gobierno que responde con discursos, no con justicia. Y no merece que las instituciones encargadas de proteger a la gente sean utilizadas como plataformas electorales”.
Por eso, ante lo que hoy vemos —violencia, opacidad y una burbuja política que se protege a sí misma— muchos ciudadanos ya lo dicen sin miedo: En 2027, ni un voto más para Morena. Porque la seguridad no se negocia. Porque las víctimas merecen respuestas. Y porque la confianza no se compra… se gana. Hasta ahí la publicación.


Más historias
¡HUNDE LAYDA A CAMPECHE! EN EL PRIMER TRIMESTRE DE 2026 LA POBREZA LABORAL CRECIÓ AL 34.8% Y EN EL ÚLTIMO AÑO SE PERDIERON 13 MIL EMPLEOS
CODHECAM JUSTIFICA OPERATIVO Y NIEGA AFECTACIONES A DERECHOS HUMANOS DE PESCADORES
TRES VEHÍCULOS INVOLUCRADOS EN ACCIDENTE EN EL CENTRO; SOLO HUBO DAÑOS MATERIALES