Conducir ebrio es delito. Exhibir detenidos por la policía es v¡øl∂c¡øn a derechos humanos. La SPSC detuvo a una conductora en el retén de la avenida Resurgimiento, colonia Montecristo, por dar positivo en alcoholimetría. Hasta ahí, el procedimiento era normal.
El abuso vino después: la fotografiaron esposada, de pie, posando para la cámara, y la imagen circuló con la marca de agua de Estudio Marte y logos de la policía.
EL PRESUNTO D£L1T0 NO JUSTIFICA LA HUMILLACIÓN PÚBLICA
Artículo 20 Constitucional, Apartado B: Toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario.
Artículo 9 de la Ley Nacional del Uso de la Fuerza: Prohíbe tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Posar a una detenida para la foto, difundirla y ponerle marca de agua es trato degradante. Es escarnio público. Es v¡øl£nt∂r la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de V¡øl€nc¡∂.
La conductora infringió el Artículo 9, fracción III de la Ley de Justicia Cívica. Multa, corralón y arresto es la sanción. Pero la humillación no viene en el Código.
NEGOCIO DEL ALCOHOLÍMETRO: “ESTUDIO MARTE” Y LA SPSC
¿Quién tomó la foto? ¿Quién autorizó subirla?
Estudio Marte es un medio digital que opera pegado a la SPSC. Recibe las imágenes “en caliente” y las difunde. Es la nueva oficina de prensa de Marcela Muñoz, pero sin ética. La Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados prohíbe a la policía difundir imágenes de detenidos. El Protocolo Nacional de Actuación de Primer Respondiente lo reitera: *no exhibir*.
DOBLE RASERO: MANO DURA CON MUJERES, MANO BLANDA CON SICARIOS
A la conductora: foto, esposas, corralón, escarnio. A los s¡c∂r¡øs que ejecutan en Campeche: patrullas llegan tarde, no hay fotos, no hay detenidos. Ayer ahørc∂røn al reportero Carlos Tun por transmitir un ∂cc¡d£nt£. Hoy exhiben a una mujer por el alcoholímetro. La SPSC de Marcela Muñoz tiene puntería selectiva: duros con civiles, invisibles con el narco.



Más historias
OPINIÓN: SOMOS LA RESISTENCIA | POR VÍCTOR ALBERTO AMÉNDOLA AVILÉS
EL REGRESO DEL PÉNDULO | Por Víctor Améndola Aviles
¿Salió el tigre de la madriguera? | Por Mario Díaz